Adicción a la aprobación

 

Yo conozco el efecto de la inseguridad. Quienes han sido heridos por abuso o rechazo, buscan la aprobación de otras personas para vencer su baja auto estima. Con ella intentan quitar el dolor. Son desgraciados si alguien no les da su aprobación de algún modo. Pueden hacer cualquier cosa para ganarse la aprobación de otros. Hacen condcesiones para sentirse aprobada.

Una cura es la Palabra de Dios dice que podemos estar seguros mediante Jesucristo Efesios 3:17

Para entender la desaprobación hay que entender el temor. La varidad de temores son interminables  aún el temor de no agradar a Dios. Dios no es tan difícil de agradar. La fé sencilla como la de un niño es la que le agrada. El ya sabe que no nos comportaremos  perfectos todo el tiempo. Por eso envió a Jesús a pagar por nuestros errores y fracasos.

Dios no busca personas perfectas sino un corazón que desee agradarle, uno que se entristezca con el pecado y la maldad, un corazón que crea en El.

¿Era perfecto Jeremias? Dios tuvo que corregirlo respecto al temor  a la gente. Temía ser rechazado y desaprobado. Prestamos mucha atención a la manera en que las personas responden ante nosotros, miramos sus caras para ver si ellos aprueban o desaprueban lo que vestimos, nuestro cabello, nuestros comportamiento, etc.

Dios no lo escogió por perfecto sino porque tenia dos ingredientes que le agradan: fé y su deseo de agradarlo.. Jeremias aunque no era perfecto se sometió al llamado de Dios, a pesar de la critica, la falta de popularidad y los ataque contra el, con fidelidad comunicó su mensaje a Judá.

La mejor cura a la adicción de la aprobación es el conocimiento de quiénes somos en Cristo.

En 2 Cor 5:21 leemos que hemos sido hechos justicia de Dios en Cristo. Lo que somos en Cristo es muy distinto de lo que somos en nosotros mismos. En nosotros mismos no somos nada pero en Cristo somos coparticipes de todo lo que el mereció y gano. Somos coherederos con Cristo. Romanos 8:17 En El compartimos su herencia, justicia y santidad.

Veamonos en El. Cuando comprendemos como Dios nos ve por medio de Cristo, no nos importara lo que la gente piensa de nosotros y de sentirnos mal con nosotros mismos. No tenemos que ser adictos a la aprobación porque tenemos la aprobación de Dios.

Encontremos la simplicidad en Cristo. Como los niños que confían en los adultos. No intentan comprender todo, sino confían. Pablo tenia esa confianza.

En 1 Cor 4:3 3  “Yo en muy poco tengo el ser juzgado por vosotros, o por tribunal humano; y ni aun yo me juzgo a mí mismo”. Dejo claro que no le impotaba lo que dijera la gente de él.

La desaprobación de la gente no impide que cumplamos el plán de Dios.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s